Sentido de la Vida. Existencialismo, Humanismo, Esoterismo….

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laberinto

Prefacio

No logro dejar atrás una extraña sensación estomacal de nausea. El asco está presente en mi mirada y se impone dramáticamente a los lugares comunes, ficticios y aburridos de la felicidad, la plenitud y el sosiego.

Como sentirse abstraído a las experiencias de Antoine Roquentin en el texto de Sartre, exponente sublime del existencialismo, quien en sus constantes y muchas veces desordenados paseos por Montmartre reflexionaba en torno al sin sentido.

Hace algunos días un buen amigo filósofo, erudito y progresista me señalaba con una energía inusitada que Sartre no existía, que había sido superado hace años y que ya no era leído por nadie.

Es curioso escuchar decir que el mejor exponente del existencialismo no existe. Como es posible tal afirmación sin caer en la paradoja misma, paradoja que puede ser parte de nuestra vida cotidiana. Es posible la no existencia del existencialismo? Es posible que haya sido una ilusión mi lectura de nauseabunda de la noche anterior?

Camino por las calles y veo las expresiones comunes de las personas comunes. Siento pena, rabia, pero la mayor cantidad del tiempo, no siento nada. Las palabras del profesor, los esfuerzos de los candidatos a la presidencia, el peinado de esa mujer, la mirada de espanto quienes miran mi mirada vacía, es todo tan vacio, sin sentido, y como diría Fito en su cadáver exquisito, imperfecto y obvio.

Si todo es imperfecto y obvio, no me sorprende la opinión enérgica del filósofo progresista. Parece tan imperfecta su apreciación, como obvio es que lo sea. Al final del día, es un ser humano más (solo como todos y atados a sus palabras de manera filogenética) que busca afirmarse en sus opiniones, máscaras e ideologías para encontrar aquello que resulta vital y esquivo, el sentido de las cosas.

Qué paradoja que no exista el existencialismo.

Me distraigo, vuelvo, sirven alimentos, el discurso continua y nos lamentamos nuevamente de la pérdida del negocio del salitre.

Donde se escapa el sentido de las cosas? Si el existencialismo no existe, porque siento esta nausea persistente al escribir, al levantarme y al hablar con ciertas personas?

Bouville es tan parecido como cada calle que debo recorrer. Las personas que veo son las personas de todo el mundo (de una igualdad abrumante), todos de cabeza gacha y preocupados de problemas urgentes, con la urgencia que exige tener las suficientes urgencias que nos saquen de esta absurda idea de estar, de existir.

Quizá deba encerrarme en un inmensa biblioteca y leer todos sus libros por orden alfabético tal como lo hizo Antoine Roquentin para ver si de esa manera encontramos algún verso que nos revele el sentido perdido de las cosas, para poder comprender mi abulia, para poder sentir que lo que escribo llegará a puerto, para decretar la no existencia del existencialismo.

Que el existencialismo ya no existe. Sí, por que no. Lo que me pasa en las calles, con la gente y la nausea reiterada no es más que un aviso de que acá estoy, que aun vivo.

Existencialismo

El existencialismo en una línea de pensamiento (por algunos llamada corriente filosófica aunque existen reparos a llamarla así por carecer de una línea evidente) que se plantea como principales cuestionamientos la libertad, la responsabilidad y con ello el posible sentido de la vida.

Una de las condiciones centrales del existencialismo (en Sartre, Kierkegarrd, Camus, Yalom, etc) es la irrenunciable condición de libertad con la cual deambula el ser humano en su paso por la existencia. Es posible escapar a una gran variedad de situaciones vitales pero es imposible escapar a la posibilidad de elegir.

En este plano me parece central la postura Jean Paul Sartre en su texto “El Existencialismo es un Humanismo” al plantear que a diferencia del resto de especies vivas del planeta que vienen determinadas filogenéticamente incluso antes de su nacimiento, el ser humano va haciéndose a sí mismo a partir de una serie interminable de decisiones que van desde lo más cotidiano (que camino tomaré) hasta decisiones vitales de consecuencias profundas (profesión, familia, etc.).

Así mismo se plantea, que dos características centrales del devenir humano son la evidente soledad con la cual se es arrojado al mundo y como en ese encierro que podría implicar la conciencia de sí mismo, se mantiene esa soledad por siempre. Por otro lado y no menos importante tiene que ver con la responsabilidad del ser humano hacia sí mismo. Podemos plantear que estos tres elementos forman un triángulo que se retroalimenta, a saber la soledad, la libertad y la responsabilidad. Sin duda y desde un punto de vista psicológico, las tres condiciones descritas son motores importantes de angustia, de la llamada angustia existencial.

Así las cosas y teniendo a la vista un concepto escurridizo como sería el posible sentido de la vida, desde el existencialismo no se sostiene tal, puesto que la condición de libertad implica que no existe un sentido para el ser humano (o al menos un sentido único o deseable) debido a que las directrices del ser humano están radicalmente marcadas por las decisiones propias y las decisiones de otros que indefectible y a veces trágicamente nos afectan (declaraciones de guerra, rupturas emocionales, etc). Así, no existe un sentido de la vida, solo existe un devenir de consecuencias que son propias de nuestras acciones y que en el mejor de los casos puede terminar en una reducción temporal de la angustia existencial (sin evitarla por completo, pues la soledad es evidente junto con la presencia de la inevitable muerte). Dicho de otro modo, existen tantos sentidos como existencias, por lo tanto, si hay millones de sentido, no hay sentido. Y de eso se trata, la vida en un sinsentido absurdo y paradójico.

Relatos impresionantes de como describir este sin sentido del paso humano por la tierra se dan en obras como La Nausea de Sartre o la Peste de Camus. La soledad, la muerte y la fragilidad de los momentos (especialmente su volatilidad) hablan de este paso absurdo. Para Sartre los conceptos de Dios y Creación son absurdos. Dios no existe y por lo tanto todas las cosas del mundo son contingentes porque ningún valor es superior a otro. Las cosas carecen de sentido y fundamento siendo vana la necesidad de hallarlo en tanto el hombre es una pasión inútil (referencia: http://filosofia.idoneos.com/352061).

“el hombre es ahora absolutamente libre. Pero esta libertad no es un don, sino que el hombre se halla condenado a ella, condenado porque para que la libertad sea plena libertad, no puede haber nada enfrentado normativamente al hombre, ni fe en Dios, ni verdades, ni valores”. Sartre (Op cit)

Sartre

Humanismo

El humanismo es una corriente filosófica de amplio espectro, pero para efectos de esta breve revisión se usará la llamada escuela humanista en psicología, representada fundamentalmente por dos autores: Abraham Maslow y Carl Rogers.

En primer lugar Maslow plantea que la mayor aspiración del ser humano en su proceso de desarrollo es la auto realización o actualización absoluta de sus potencialidades. Dentro de su famosa pirámide de motivaciones humanas plantea las necesidades de moralidad, creatividad, espontaneidad, carencia de prejuicios, aceptación de los hechos, y resolución de problemas como características cúlmines de un proceso de desarrollo que comienza con las necesidades más básicas y fisiológicas.

De esta forma, la vida (al menos en términos de funcionamiento psicológico) es para este autor la consecutiva superación de las diferentes necesidades humanas y que por ende son al mismo tiempo motivaciones de la conducta. El camino comienza con las necesidades de sobre vivencia fisiológica, de seguridad, de afiliación, reconocimiento hasta llegar a la auto realización (tal como muestra el recuadro).

Desde este punto de vista lo que podemos llamar “sentido de la vida” para este autor y esta línea de pensamiento está dado por el transitar desde el nacimiento y el primer esfuerzo por respirar, hasta conseguir un estado e moral y auto aceptación. Un elemento esencial para entender a este autor y al humanismo en general es que necesariamente se plantea el sentido de las cosas con una direccionalidad clara, a saber, la moral. Como es natural, la moral está formada de las preconcepciones valóricas propias de cada cultura por tanto la auto realización y sentido de la vida tienen un sentido axiológico claro.

En el mismo plano, Carl Roger señala como meta principal del ser humano desde su nacimiento y en especial en los momentos de sintomatología clínica (estados pasajeros de desorden anímico tales como la ansiedad o la depresión), la auto aceptación y con ello la auto realización. Este autor plantea el constante conflicto entre el llamado “Yo ideal” y el “Yo real” y cuya tensión en la generación de la psicopatología.

En síntesis, para estos autores exponentes del humanismo el sentido de la vida está en encontrar la auto realización la cual está en consonancia con los valores culturales de desarrollo humano, sea cuales sean estos en una cultura determinada (entendiendo de todos modos que el desarrollo moral tiene constantes en las diferentes culturas humanas, por ejemplo respecto a los derechos humanos en general).

Piramide Maslow

Esoterismo

Para hablar del concepto planteado, esta vez desde la perspectiva de las milenarias tradiciones ocultistas, védicas o secretas, se tomará como herramienta de conocimiento el mazo del tarot y en particular el llamado “mapa del tarot”.

Es posible definir lo “esotérico” como aquel conocimiento secreto que es transmitido y aún más importante, comprendido solo por aquellas personas preparadas para recibir este tipo de mensajes. Nadie aprende nada antes de tiempo es uno de los axiomas generales de estos conocimientos milenarios. Lo esotérico es posible de diferenciar en este plano de los conocimientos llamados “exotéricos” que son aquellos conocimientos de fácil acceso y que en general están disponibles para todo el mundo. En el contexto de nuestros tiempos (tiempos muy breves para la evolución humana), recién a partir de dos siglos atrás la humanidad empieza un decidido camino por mantener alejado del pensamiento “oficial” todo aquello que escapa de los alcances de la ciencia, del método científico herencia de los originarios pensamientos de la lógica aristotélica. Sin embargo, tal como lo hace la hierba bajo el cemento, los conocimientos esotéricos lejos de desaparecer, retoman fuerzas entre los círculos que buscan explicaciones a la “realidad” lejos de los dogmas religiosos y científicos. En este contexto, el mazo del tarot ha sido utilizado como una importante herramienta de consulta tanto en el plano terapéutico como también en el plano de autoconocimiento. El mazo del tarot es un libro de conocimientos que entrega su sabiduría a quienes busquen iniciarse desde la humildad a una herramienta tan poderosa como antigua. Si bien no es posible determinar a ciencia cierta el origen de este juego de naipes, es posible encontrar raíces en la civilización egipcia, tres mil años antes de nuestra era.

El mapa del tarot, expuesto en la imagen adjunta (tarot de Marsella) es posible de estudiar a la luz del concepto del sentido de la vida. En este plano, y solo en los alcances de este pequeño ensayo (que por supuesto no busca ni pretendería ser exhaustivo frente a este colosal lenguaje gráfico), se pueden plantear la existencia de tres etapas en la vida de cada uno de nosotros y que en su desarrollo conjunto y lineal y temporal podría darnos señales del sentido de toda vida humana. El mapa general tiene como base o punto de partida y final la carta de El Loco, el cual nos señala la predisposición a iniciar el camino, con toda la fuerza e inocencia propia de un inicio propicio.  La primera línea de 7 cartas es el periodo de la formación del Ego, de la consolidación de la persona y la conquista del mundo exterior. A través de sus cartas que comienzan con la preparación de los elementos de El Mago, hasta la fuerza de la conquista del “El Carro”, se transita por un camino que funde la intuición espiritual, la materialización en la carne, la estructura de las normas y su consecuente aplicación del infante al ingresar al mundo, las indecisiones y errores de la adolescencia, hasta llegar a la conquista de terrenos fuera de los límites del hogar y los cuidados paternos. La segunda línea de 7 cartas nos habla del desarrollo interior, los valores, el equilibrio y el viaje interior[1].  Esta etapa del camino comienza con la fuerza de las ideas por sobre la fuerza bruta o animal como signo del triunfo del desarrollo intelectual por sobre la mera fuerza física[2], y culmina con el equilibrio de las polaridades en un ejercicio de templanza y armonía. El camino en esta segunda etapa nos lleva por el desarrollo de los conceptos de justicia, la perspectiva de refundar las estructuras internas previas sin temor al desastre propio de cada crisis vital, atreverse a mirar las cosas desde perspectivas diferentes y asumir los sacrificios que ello implica, y también estar abierto a la necesidad de iluminar nuestro pasado con la finalidad de avanzar sin temores. La tercera línea de 7 arcanos nos habla de la trascendencia a nuestras circunstancias concretas, vitales y sobre esta tierra. El camino comienza con el necesario enfrentamiento de nuestros más profundos temores y pasiones, y culmina con el total equilibrio de cada una de las fuerzas vitales representadas en las emociones, intelecto, fuerza y recursos. En el camino por la trascendencia el ser humano debe enfrentar el derrumbe de sus más profundas estructuras y el renacimiento de ellas, el desafío de encontrar definitivamente su lugar en el mundo (lugar físico, emocional, espiritual, laboral, familiar etc.), reconocer sus propias emociones como reales y sopesarlas en su justa medida, para de esa manera unirse a los otros para construir, procrear cultivarse hasta sentir el llamado final que nos debe sorprender en un equilibrio profundo y sólido.

Si bien no se habla de sentido de vida propiamente tal (probablemente un concepto más cercano a las tradiciones científicas en su necesidad de disección pedagógica de la realidad fenoménica), podemos entender de este gran libro de cartas, que el sentido de la vida está en preparar las fuerzas personales y cósmicas para ir paso a paso, experiencia en experiencia, crisis tras crisis, hasta encontrar el equilibrio y la trascendencia espiritual sin temor a la pérdida, a la angustia, al sangrado. Básicamente a lograr vivir la vida sin temor.

tarot_rider_waite_smith

 

[1] http://tanadukastral.blogspot.com/

[2] El orden de este Arcano difiere en el llamado Tarot de White

Síntesis

Luego de revisar los tres puntos de vistas expuestos es posible señalar a modo de síntesis el siguiente cuadro comparativo:

Existencialismo en Sartre Humanismo Esoterismo
Concepción del Ser Humano Ser condenado a la soledad, a la libertad Ser en búsqueda de su proceso de individuación entendido como desarrollo de las potencialidades Ser que busca el desarrollo, el equilibrio y la trascendencia.
Condición humana Solitaria. La vida como “Pasión Inútil” Lucha permanente entre el Yo Ideal y el Yo Real Permanente búsqueda del conocimiento y aceptación interior como esfuerzo permanente de auto conocimiento y trascendencia
Sentido de la vida No tiene concepto asociado a este tema. No hay sentido en la vida propiamente tal. Caos La auto realización El equilibrio de cada elemento vital

 

 

 


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